El Asalto

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El Asalto

INTRODUCCI√?N
El asalto es una adaptación, con connotaciones castrenses, del juego del zorro y las ocas. Arraigó con fuerza en Europa, sobre todo en Francia, Alemania e Inglaterra, durante el siglo XIX. El tablero deja de ser redondo para incorporar una zona que semeja una fortaleza defendida por dos oficiales, que deberán abortar el asalto de un escuadrón de veinticuatro soldados.

MATERIAL
Un tablero redondo con treinta y tres hendiduras en forma de cruz, que incluya una zona delimitada como fortaleza en una de las aspas. Se mantiene la distribuci√≥n de los treinta y tres hoyos del tablero utilizado para el juego del zorro y las ocas, seg√ļn muestra la ilustraci√≥n.
Dos canicas como oficiales y otras veinticuatro como soldados, distingui√©ndose claramente el rango expuesto, ya sea mediante el tama√Īo o el color de las piezas.

OBJETIVO
Dos oficiales con libertad de acción deberán defender la fortaleza del asalto de veinticuatro soldados con movimientos restringidos.

Esta es la disposición inicial de las canicas en el juego del asalto; las dos que están dentro de la fortaleza deben defenderla de las veinticuatro del exterior.


DESARROLLO DEL JUEGO
Las piezas de cada jugador deben estar colocadas tal y como muestra la ilustración.

* Cada oficial puede desplazarse en cualquier dirección, mientras que los soldados sólo pueden avanzar hacia adelante, en línea recta o en diagonal.
* Los oficiales pueden capturar a los soldados saltando por encima de ellos a un hoyo vacío inmediato. Cuando un soldado es capturado, es retirado del tablero.
* A diferencia del juego del zorro y las ocas, aquí los oficiales no pueden desentenderse de su obligación de capturar a sus enemigos. Por ello, si un oficial omite una captura, también es retirado. Los soldados culminan el asalto cuando han ocupado todos los puntos del interior de la fo rtaleza o bien cuando los oficiales se encuentran rodeados, sin posibilidad de maniobrar.
* Por su parte, los oficiales abortarán el asalto cuando hayan diezmado de tal modo al escuadrón de soldados, que éstos no pueden ocupar ya la totalidad de Ia fortaleza.

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