Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes Saavedra) Libros Clásicos

Página 155 de 838


-Ni yo lo digo ni lo pienso -respondió Sancho-: allá se lo hayan; con su
pan se lo coman. Si fueron amancebados, o no, a Dios habrán dado la cuenta.
De mis viñas vengo, no sé nada; no soy amigo de saber vidas ajenas; que el
que compra y miente, en su bolsa lo siente. Cuanto más, que desnudo nací,
desnudo me hallo: ni pierdo ni gano; mas que lo fuesen, ¿qué me va a mí? Y
muchos piensan que hay tocinos y no hay estacas. Mas, ¿quién puede poner
puertas al campo? Cuanto más, que de Dios dijeron.
-¡Válame Dios -dijo don Quijote-, y qué de necedades vas, Sancho,
ensartando! ¿Qué va de lo que tratamos a los refranes que enhilas? Por tu
vida, Sancho, que calles; y de aquí adelante, entremétete en espolear a tu
asno, y deja de hacello en lo que no te importa. Y entiende con todos tus
cinco sentidos que todo cuanto yo he hecho, hago e hiciere, va muy puesto
en razón y muy conforme a las reglas de caballería, que las sé mejor que
cuantos caballeros las profesaron en el mundo.
-Señor -respondió Sancho-, y ¿es buena regla de caballería que andemos
perdidos por estas montañas, sin senda ni camino, buscando a un loco, el
cual, después de hallado, quizá le vendrá en voluntad de acabar lo que dejó
comenzado, no de su cuento, sino de la cabeza de vuestra merced y de mis
costillas, acabándonoslas de romper de todo punto?
-Calla, te digo otra vez, Sancho -dijo don Quijote-; porque te hago saber
que no sólo me trae por estas partes el deseo de hallar al loco, cuanto el
que tengo de hacer en ellas una hazaña con que he de ganar perpetuo nombre
y fama en todo lo descubierto de la tierra; y será tal, que he de echar con
ella el sello a todo aquello que puede hacer perfecto y famoso a un andante
caballero.
-Y ¿es de muy gran peligro esa hazaña? -preguntó Sancho Panza.
-No -respondió el de la Triste Figura-, puesto que de tal manera podía
correr el dado, que echásemos azar en lugar de encuentro; pero todo ha de
estar en tu diligencia.
-¿En mi diligencia? -dijo Sancho.
-Sí -dijo don Quijote-, porque si vuelves presto de adonde pienso enviarte,
presto se acabará mi pena y presto comenzará mi gloria. Y, porque no es
bien que te tenga más suspenso, esperando en lo que han de parar mis
razones, quiero, Sancho, que sepas que el famoso Amadís de Gaula fue uno de
los más perfectos caballeros andantes. No he dicho bien fue uno: fue el
solo, el primero, el único, el señor de todos cuantos hubo en su tiempo en

Página 155 de 838
 


Grupo de Paginas:                                     

Compartir:




Diccionario: