Trato de Argel (Miguel de Cervantes Saavedra) Libros Clásicos

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rezar el Avemaría;
que esta reina de bondad,
de virtud y gracia llena,
ha de limar tu cadena
y volver tu libertad.
MORO ¡Mirad la perra cristiana
qué consejo da al muchacho!
¡Sí que no estaba él borracho
como tú, sin seso, vana!
HIJO Madre, al fin, ¿que no me quedo?
¿[Qu]e me llevan estos moros?
MADRE Contigo van mis tesoros.
HIJO A fe que me ponen miedo.
MADRE Más miedo me queda a mí
de verte ir donde vas,
que nunca te acordarás
de Dios, de ti, ni de mí;
porque esos tus tiernos años,
¿qué prometen sino [aqu]esto,
entre inicua gente puesto,
fabricadora de engaños?
PREGONERO ¡Calla, vieja y mala pieza,
si no quieres, por más mengua,
que lo que dice tu lengua
que lo pague la cabeza!
¿Destotro hay quien me dé mas?
Que es mas bello y más lozano
que no es el otro su hermano.
MERC. Segundo ¡Sus!, ¿en cuánto le darás?
PREGONERO ¿No os he dicho que trecientos
escudos de oro por cuenta?
[MERC.] Segundo ¿Quies docientos y cincuenta?
PREGONERO [Es] dar voces a los vientos.
[MERC.] Segundo Enamorado me ha
el donaire del garzón;
yo los doy en conclusión.
PREGONERO Dinero o señal me da.
[MERC.] Segundo Cómo te llamas me di.
HIJO Señor, Francisco me llamo.
[MERC.] Segundo Pues que has mudado de amo,
muda el Francisco en Mamí.

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