Divina Comedia (Dante Alighieri) Libros Clásicos

Página 17 de 454

los míseros profanos se revuelven. 21

Al advertirnos Cerbero, el gusano,
la boca abrió y nos mostró los colmillos,
no había un miembro que tuviese quieto. 24

Extendiendo las palmas de las manos,
cogió tierra mi guía y a puñadas
la tiró dentro del bramante tubo. 27

Cual hace el perro que ladrando rabia,
y mordiendo comida se apacigua,
que ya sólo se afana en devorarla, 30

de igual manera las bocas impuras
del demonio Cerbero, que así atruena
las almas, que quisieran verse sordas. 33

Íbamos sobre sombras que atería
la densa lluvia, poniendo las plantas
en sus fantasmas que parecen cuerpos. 36

En el suelo yacían todas ellas,
salvo una que se alzó a sentarse al punto
que pudo vernos pasar por delante. 39

«Oh tú que a estos infiernos te han traído
-me dijo- reconóceme si puedes:
tú fuiste, antes que yo deshecho, hecho.» 42

«La angustia que tú sientes -yo le dije-
tal vez te haya sacado de mi mente,
y así creo que no te he visto nunca. 45

Dime quién eres pues que en tan penoso
lugar te han puesto, y a tan grandes males,
que si hay más grandes no serán tan tristes.» 48

Y él a mfí «Tu ciudad, que tan repleta
de envidia está que ya rebosa el saco,
en sí me tuvo en la vida serena. 51

Los ciudadanos Ciacco me llamasteis; 52
por la dañosa culpa de la gula,
como estás viendo, en la lluvia me arrastro. 54

Mas yo, alma triste, no me encuentro sola,
que éstas se hallan en pena semejante
por semejante culpa», y más no dijo. 57

Yo le repuse: «Ciacco, tu tormento
tanto me pesa que a llorar me invita,
pero dime, si sabes, qué han de hacerse 60

de la ciudad partida los vecinos, 61
si alguno es justo; y dime la razón
por la que tanta guerra la ha asolado.» 63

Y él a mí: «Tras de largas disensiones 64

Página 17 de 454
 

Paginas:
Grupo de Paginas:                       

Compartir:




Diccionario: