El pescador y su alma (Oscar Wilde) Libros Clásicos

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-¿Qué te daré entonces -dijo él-, si no esperas recibir oro ni plata?
La joven bruja le acarició los cabellos con su mano blanca y fina y sonriendo, murmuró:
-Tendrás que bailar conmigo, hermoso joven.
-¿Sólo bailar contigo? -exclamó el Pescador maravillado.
-Nada más -contesto ella- sonriendo de nuevo.
-En cuanto se ponga el sol, bailaremos juntos donde nadie nos vea, o donde quieras que lo hagamos -dijo él- y después de bailar me dirás lo que quiero saber.
Ella agitó la cabeza murmurando:
-Cuando salga la luna, cuando salga la luna.
Luego observó atentamente alrededor, y atentamente escuchó. Un pájaro azul salió chillando de su nido y se puso a describir círculos sobre las dunas; y tres pájaros pardos bostezaron en medio de la hierba verde y áspera silbándose entre sí. No se oía más que el susurro de las olas arrastrando las piedras pulidas de la playa. Entonces la bruja extendió su mano, atrajo hacia sí al joven pescador y le acercó los labios al oído:
-Esta noche habrás de venir a la cumbre de las colinas -susurró-. Es sábado y estará Él.
El joven Pescador se estremeció. Ella reía, mostrando sus dientes blancos.
-¿Quién va a estar allí? -preguntó.
-Eso no debe importarte -repuso ella-. Ven esta noche y espérame a la sombra del espino blanco... si un perro negro te acomete, golpéalo con una rama de sauce y huirá. Y si te habla un búho, no le respondas. Cuando la luna esté en el cenit iré a buscarte y bailaremos juntos sobre la hierba.
-Pero, ¿Juras decirme qué debo hacer para desprenderme de mi alma? -preguntó el joven Pescador.
Ella se puso al sol y el viento agitó sus cabellos rojos.
-Te lo juro por las pezuñas del macho cabrío -prometió.
-Eres la mejor de las brujas -exclamó el Pescador-, y bailaré contigo esta noche en la cumbre de las colinas... Hubiera preferido que me pidieras oro o plata, pero de todos modos el precio me conviene... es poca cosa.
Se quitó la gorra, hizo una profunda reverencia ante la mujer, y bajó corriendo de regreso al pueblo, ebrio de alegría.

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