El pescador y su alma (Oscar Wilde) Libros Clásicos

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"-El dios está durmiendo.
"-Dime en qué lecho, y velaré su sueño -respondí.
"-El dios está en la fiesta -gritó el sacerdote.
"-Si el vino es dulce, beberé con él, y si es amargo beberé también -respondí.
"El sacerdote, asombrado, me cogió de la mano y me condujo al templo.
"En la primera cámara había un ídolo sentado en un trono de jaspe. Era de ébano tallado y de la estatura de un hombre. Tenía un rubí en la frente y sus pies estaban enrojecidos por la sangre de un cabrito recién degollado.
"Le pregunté al sacerdote:
"-¿Es éste el dios?
"Y él me respondió:
"-Este es el dios.
"-Enséñame el dios -grité-, o te mataré sin vacilar.
"Y le toqué la mano, que se marchitó enseguida.
"El sacerdote me imploró diciendo:
"-Cure mi señor a su siervo, y le mostraré al dios.
"Le soplé en la mano que se curó de inmediato. Temblando me condujo a un segundo aposento, donde había un ídolo, en pie sobre un loto de jade. Era todo de marfil y del doble de la estatura de un hombre. Tenía un crisólito en su frente, y sus pechos estaban ungidos de mirra y cinamomo.
"Yo interrogué al sacerdote:
"-¿Es éste el dios?
"Y él me respondió:
"-Este es el dios.
"-Enséñame el dios-rugí-, o te mataré sin vacilar.
"Y le toqué los ojos, que quedaron ciegos.
"El sacerdote me suplicó diciendo:
"-Cure mi señor a su siervo, y le mostraré el dios.
"Le soplé en los ojos, y la vista volvió a ellos. Temblando de pavor, el sacerdote me llevó entonces a una tercera estancia. Allí, ¡oh maravilla!, no había ídolo ni imagen alguna, sino solamente un espejo redondo de metal, colocado encima de un altar de piedra.
"Y dije al sacerdote:
"-¿Dónde está el dios?
"Y él me contestó:
"-No hay más dios que este Espejo, que es el Espejo de la Sabiduría. Todas las cosas del cielo y de la tierra las refleja, excepto el rostro de quien se mira en él. No lo refleja para que el que mire pueda ser sabio.

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