Una mujer sin importancia (Oscar Wilde) Libros Clásicos

Página 6 de 50


LADY HUNSTANTON.-Mi querido Lord IIlingworth, ¿qué quiere usted decir? Lady Worsley es huérfana, Caroline. Su padre fue un gran millonario o un filántropo, o ambas cosas, según creo, que recibió a mi hijo muy hospitalariamente cuando visitó Boston. No sé cómo hizo su dinero.
KELVIL.-Supongo que a base de las mercancías americanas.
LADY HUNSTANTON.-¿Cuáles son las mercancías americanas?
LORD ILLINGWORTH.-Las novelas americanas.
LADY HUNSTANTON.-¡Qué singular!... Bueno, provenga de donde provenga su gran fortuna, yo tengo en gran estima a miss Worsley. Viste extremadamente bien. Compra sus vestidos en París.
MISTRESS ALLONBY.-Se dice, lady Hunstanton, que cuando los americanos buenos mueren, van a París. LADY HUNSTANTON.-¿De veras? Y los americanos malos, cuando mueren, ¿adónde van?
LORD ILLINGWORTH.-¡Oh! Van a América.
KELVIL.-Temo que usted no aprecia a América, Lord Ilhngworth. Es un gran país, especialmente considerando su juventud.
LORD ILLINGWORTH.-La juventud de América es su más vieja tradición. Ahora tiene unos trescientos años. Al oírlos hablar, podría pensarse que están en su primera infancia. En cuanto a civilización, ellos están en la segunda.
KELVIL.-Indudablemente hay mucha corrupción en la política americana. ¿Supongo que alude usted a eso?
LORD ILLINGWORTH.-Me lo pregunto.
LADY HUNSTANTON.-Me han dicho que la política es algo muy triste en todas partes. Ciertamente en Inglaterra lo es. El querido míster Cardew está arruinando al país. Me pregunto por qué mistress Cardew se lo permite. Estoy segura, Lord Illingworth, de que usted no está de acuerdo con que a la gente inculta se le permita votar.
LORD ILLINGWORTH.-Creo que es la única gente que debería hacerlo.
KELVIL.-¿No es usted de ningún partido político, Lord Illingworth?
LORD ILLINGWORTH.-No debemos ser de ningún partido en nada, míster Kelvil. Decidirse a tomar partido es empezar a ser sincero, e inmediatamente después a ser formal, y entonces la existencia humana se haría inaguantable. Sin embargo, la Cámara de los Comunes realmente es poco dañina. La gente no puede hacerse buena por una orden del Parlamento..., eso ya es algo.
KELVIL.-No puede usted negar que la Cámara de los Comunes ha demostrado siempre gran simpatía por los sentimientos de la clase pobre.
LORD ILLINGWORTH.-Ése es un vicio muy especial. El vicio más particular de nuestra época. Deberíamos simpatizar con la alegría, la belleza, el color de la vida. Cuanto menos se hable de las penalidades del mundo, mejor, míster Kelvil.
KELVIL.-Pero nuestro East End es un problema muy importante.
LORD ILLINGWORTH.-Cierto. Es el problema de la esclavitud.

Página 6 de 50
 

Paginas:


Compartir:




Diccionario: