La otra vuelta de tuerca (Henry James) Libros Clásicos

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   Y luego de decir esto me enfrenté de nuevo, por encima del estanque, con nuestra infernal testigo.
   -He hecho todo lo que estaba a mi alcance; sin embargo, me has vencido. ¡Adiós!
   A la pobre señora Grose le dije, de una manera imperativa, casi frenética:
   -¡Váyase, váyase!
   Ante lo cual, con evidente pena, pero mudamente dominada por la niña y claramente convencida, no obstante su ceguera, de que algo espantoso había ocurrido y un desastre nos amenazaba, se retiró, por el mismo camino por el cual habíamos llegado, con toda la rapidez que sus piernas le permitían.
   De lo que ocurrió inmediatamente después de que me dejaran sola, no me queda ningún recuerdo. Sólo sé que al cabo de, supongo, un cuarto de hora, el olor a humedad y la aspereza del suelo me hicieron comprender que había caído boca abajo sobre la hierba para dar rienda suelta a mi aflicción. Debí de haber seguido allí durante mucho tiempo, llorando y lamentándome, puesto que cuando levanté la cabeza empezaba ya a anochecer. Me levanté y miré un momento, a través de la luz crepuscular, el estanque gris y su difuminada y hechizada orilla, y luego emprendí el penoso y difícil regreso a la casa. Flora pasó esa noche, por un acuerdo tácito -y, debería añadir, feliz, si la palabra no tuviera aquí un sonido grotesco- con la señora Grose. A mi regreso, no vi a ninguna de las dos; en cambio, como por una rara compensación, tuve que ver bastante a Miles. Lo vi tanto -no puedo decirlo de otra manera-, que me pareció que antes no lo había visto nunca. Ninguna de las noches que había pasado en Bly había tenido el carácter portentoso de aquélla, a pesar de lo cual -y a pesar también de las profundidades de consternación que se habían abierto bajo mis pies- fue una noche invadida por una tristeza extraordinariamente dulce. Al llegar a la casa, no me preocupé siquiera de buscar al niño; me dirigí directamente a mi habitación para cambiarme de ropa y enterarme, a simple vista, del alcance de mi ruptura con Flora.

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