Las Pónticas (Ovidio) Libros Clásicos

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Excepto El Arte de amar, por lo menos aplaudías mi ingenio, del cual reconozco haber abusado; tu casa no tiene por que avergonzar­se de mi vida, si suprimes las últimas faltas: así reine en ella siempre la felicidad y te protejan siempre los dioses y César. Impetra de este numen benévolo, y contra mí justamente irritado, que me saque de la tierra salvaje de los Escitas. No se me oculta que el negocio es difícil; pero la virtud acomete arduas empresas, y mi reconocimiento será mayor que tan grande beneficio. Además, no es Polifemo en el an­tro profundo del Etna, ni Antífates el que ha de es­cuchar tus ruegos, sino un padre indulgente y bondadoso, dispuesto al perdón, que truena cien veces sin despedir el rayo fulminante, que si decreta alguna severidad se aflige él mismo, y la pena que impone la siente como propio castigo. Mas su cle­mencia fue vencida por mi culpa, y su cólera forza­da a armarse de omnímodo poder. Puesto que vivo separado de la patria por un mundo y no puedo prosternarme a los pies de los mismos dioses, sé tú el sacerdote que dirija mis instancias a los númenes que veneras, y une a las mías tus propias súplicas; pero no te empeñes si recelas algún inconveniente. Perdóname; soy un náufrago que teme en todos los mares.
III

A MÁXIMO
Máximo, que igualas el brillo de tu nombre con tus preclaras virtudes, y no consientes que la noble­za eclipse tu ingenio; a quien reverencié hasta el postrer instante de mi vida, porque mi estado actual ¿en qué difiere de la muerte?; no repudiando al ami­go afligido das prueba de un temple harto raro en nuestro siglo. Vergüenza siento al decirlo, pero he de declarar la verdad: el vulgo sólo aprueba las amistades que reportan interés, mira antes a lo pro­vechoso que a lo honesto, y la fidelidad se mantiene
o se pierde con la fortuna. Entre muchos miles es difícil hallar un hombre persuadido de que la virtud lleva consigo la recompensa. El honor de actos honrosos, sin el aliciente del galardón, no estimula a nadie, y todos se arrepienten de la probidad gratuita.

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