Reconquistar Plenty (Colin Greenland) Libros Clásicos

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Su sensación de triunfo empezó a encogerse rápidamente y se fue convirtiendo en preocupación y temor. El impacto creó un agujero de considerables dimensiones en la inmensa cúpula blanca que coronaba el cuello del capellano, y el choque fue acompañado por un crujido claramente audible pese al jadeo colectivo de la multitud. El muñeco quedó repentinamente privado de la cuna invisible formada por los rayos tractores delgados como agujas que lo sostenían y empezó a oscilar. La cabeza se fue inclinando sobre el pecho como si quisiera inspeccionar al frenético atacante que colgaba de su hombro sosteniéndose con las garras. El balanceo era cada vez más pronunciado. El brazo más cercano al punto de impacto se desprendió del muñeco y cayó sobre la cubierta sin que el perk dejara de agarrarse a él ni un segundo. La cabeza benévola y sonriente cayó con un terrible chasquido y rebotó en uno de los haces para acabar estrellándose contra el pecho de otro muñeco. El impacto fue lo bastante fuerte para hacer que saliese despedido de la barcaza y cayera a las aguas del canal. El cuerpo del muñeco decapitado empezó a doblarse sobre sí mismo tan despacio como la chimenea de una fábrica demolida mediante cargas explosivas y derribó a otro muñeco, el cual cayó levantando lentamente un brazo como si pidiera ayuda a sus compañeros o quisiera salvarse agarrándose a alguno de los que aún seguían en pie.
Pero, naturalmente, no había ninguna esperanza de que el muñeco consiguiera salvarse y tampoco la había para Tabitha. La catástrofe que había provocado era tan inesperada y asombrosa que se quedó inmóvil contemplándola, y necesitó unos momentos para darse cuenta de que los perks no se habían lanzado sobre ella en represalia instantánea a la ignominiosa derrota de su líder. Los pequeños roedores no sólo no la habían atacado, sino que parecían haberse esfumado entre la multitud. La mano que cayó sobre su hombro unos segundos después tampoco era humana, pero no era pequeña, negra y terminada en garras. Pesaba mucho y la manga del uniforme negro como la noche que venía a continuación de ella revelaba unos sedosos mechones de vello azulado.
La policía acababa de llegar a la escena del crimen.
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¿MODALIDAD? VOX
¿FECHA ESPACIAL? 31.31.31
ADELANTE
Alice, no puedo seguir encerrada aquí dentro ni un solo segundo más.

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