Reconquistar Plenty (Colin Greenland) Libros Clásicos

Página 130 de 455

Tabitha siguió al pájaro sobre campos de guijarros, a lo largo de pasadizos y bajo estructuras de hueso negro donde dormían vastas máquinas desconocidas cubiertas de polvo entre amarillento y amarronado. Una multitud de perks desnudos huyó chillando de una hondonada escamosa en cuanto oyó el eco de sus pasos. Tabitha aprovechó las llamas de la hoguera que habían abandonado para echar un vistazo a su reloj. Quedaban menos de dos horas de las veinticuatro que le habían concedido como plazo.
Acabaron llegando a un gran espacio abierto y se quedaron inmóviles jadeando y recuperando el aliento mientras contemplaban el techo casi invisible situado muy por encima de sus cabezas: El suelo se inclinaba unos centenares de metros por delante de ellos hasta perderse en un abismo impresionante salvado por un feo puente de cemento situado a su izquierda. Los taxis y los monoplazas lo utilizaban para llegar al amasijo de hoteles carbunculares que había al otro lado o para alejarse de él. Alguien había construido una inmensa cúpula verde que llegaba hasta el mismísimo borde del abismo y alzaba su curvatura delante de los hoteles. La explanada que daba acceso a ella estaba pavimentada con bloques hexagonales. Pulcras hileras de coches y sillas de mano estaban aparcadas encima de ella.
-Ya hemos llegado -murmuró Marco mirando a Tal.
El pájaro alienígena había vuelto a posarse sobre su hombro.
-Toca despacio el tambor y sopla en la flauta con amor -le aconsejó Tal.
Fueron hacia el edificio. Un tramo de espaciosos peldaños de espuma de roca flanqueado por maceteros con plantas de un verde negruzco llevaba hasta una puerta protegida por gruesas cortinas del color púrpura más oscuro imaginable. El edificio estaba rodeado por el aura impalpable del dinero, y había un débil olor a incienso flotando en el aire. Alguien estaba tocando un arpa casi etérea en algún lugar del edificio.
-Bienvenidos al Sueño de los Justos dijo una voz cálida y afable que parecía venir de todas las direcciones a la vez-, hogar de los Elegidos Congelados. ¿En qué podemos servirles?
-Somos Contrabando dijo Marco, alzando la cabeza hacia aquella atmósfera que vibraba y les hacía cosquillas-. Hemos venido a ver a nuestra agente-representante.
El silencio que siguió a sus palabras sólo duró una fracción de segundo.
-Hannah Soo ya ha sido convocada y se halla en condiciones de conversar dijo el ambiente-.

Página 130 de 455
 


Grupo de Paginas:                       

Compartir:




Diccionario: