La aventura del tres cuartos desaparecido (Arthur Conan Doyle) Libros Clásicos

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Nada más leerla, cayó desplomado en un sillón, como si le hubieran pegado un hachazo. El portero se asustó tanto que hizo intención de salir a buscarme, pero Godfrey lo detuvo, bebió un trago de agua y se recompuso. Luego bajó al vestíbulo, habló unas palabras con el hombre que aguardaba allí y los dos se marcharon juntos. Cuando el portero los vio por última vez, iban casi corriendo calle abajo, en dirección al Strand. Esta mañana, la habitación de Godfrey estaba vacía, su cama estaba sin deshacer y todas sus cosas estaban tal como yo las había visto la noche antes. Se largó con aquel desconocido a la primera de cambio y desde entonces no hemos tenido noticias de él. Yo no creo que vuelva. Este Godfrey era un deportista hasta la médula, y no habría abandonado sus en trenamientos y dejado plantado a su capitán de no ser por un motivo irresistible. No, me da la sensación de que se ha ido para siempre y no lo volveremos a ver.
Sherlock Holmes escuchaba con la máxima atención este curioso relato.
-¿Qué hizo usted entonces? -preguntó.
-Telegrafié a Cambridge, por si allí habían sabido algo de él. Ya me han contestado, y nadie lo ha visto.
-¿Pudo haber regresado a Cambridge?
-Sí, hay un tren nocturno a las once y cuarto.
-Pero, hasta donde usted sabe, no lo tomó.
-No, nadie lo ha visto.
-¿Qué hizo usted a continuación?
-Envié un telegrama a lord Mount-James.
-¿Por qué a lord Mount-James?
-Godfrey es huérfano, y lord Mount-James es su pariente más próximo. Su tío, creo.
-¿Ah, sí? Esto arroja una nueva luz sobre el asunto. Lord Mount-James es uno de los hombres más ricos de toda Inglaterra.
-Eso he oído decir a Godfrey. -¿Y su amigo es pariente próximo?
-Sí, es su heredero, y el viejo ya tiene casi ochenta años... y además está podrido de la gota. Dicen que podría darle tiza al taco de billar con los nudillos. Jamás en su vida le dio a Godfrey un chelín, porque es un avaro sin remisión, pero cualquier día lo recibirá todo de golpe.
-¿Ha recibido contestación de lord Mount-James?
-No.
-¿Qué motivo podría tener su amigo para ir a casa de lord Mount-James?
-Bueno, algo le tenía preocupado la noche anterior, y si se trataba de un asunto de dinero, es posible que recurriera a su pariente más próximo, que tiene tanto; aunque, por lo que yo he oído, tenía bien pocas posibilidades de sacarle algo.

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