La Nueva Revelación. El Espiritismo (Arthur Conan Doyle) Libros Clásicos

Página 37 de 132

Parecen tener facultades tan restringidas como las nuestras, lo que se deduce claramente de experimentos de correspondencia cruzada * que fueron intentados por médiums de escritura automática que operaron aislada e indepen­dientemente unos de otros, y que obtuvieron resultados tan perfectamente acordes que no cabe suponer que se tratara de una simple coincidencia. Los Espíritus parecen conocer exactamente lo que inspiran a los vivos, aunque ignoran hasta qué punto reci­ben éstos sus instrucciones. Su contacto con nosotros es intermitente. Así, en los casos «
de correspondencia cruzada, hacen continuamente esta pregunta: ¿Han recibido tal «"
cosa? , o ¿estaba bien?". A veces tienen un conocimiento parcial de lo que se hace, «
como ha dicho el Espíritu de Myers: Veía el círculo, pero no estaba muy seguro del triángulo". Por otra parte, se ha demostrado que los Espíritus, aun los de aquellos que, como Myers y Hodgson, se hallaron en estrecho contacto con las cuestiones psíquicas y no ignoraban ninguno de los fenómenos que nos son familiares, encontraban dificultades cuando querían enterarse de cosas materiales, como ser, por ejemplo, al respecto de un documento o escrito. Sólo podrían haberlo conseguido - supongo yo-por medio de la materialización parcial de sí mismos, y ellos no poseían tal facultad. Esto arroja alguna luz sobre el famoso caso -tan frecuentemente citado por nuestros contradictores- en el que Myers no pudo lograr leer unas palabras o una frase encerradas en una caja precintada. Es probable que no pudiera ver el escrito desde la posición que ocupaba, y si le hubiera faltado lucidez, tal vez hubiese incurrido en falta en tal experimento.
Del mismo modo pueden explicarse, a juicio mío, otros muchos fracasos. Por otra parte, ha quedado demostrado, lo que me parece razonable, que cuando hablan de lo que les es peculiar, los Espíritus lo hacen con conocimiento de causa y pueden discutir con precisión y seguridad. No obstante, cuando insistimos -como a veces debemos hacerlo- acerca de testimonios terrestres, esto les conduce a un orden de cosas que les coloca en una situación más difícil y sujeta a error.
Otro argumento que podría oponérsenos es el siguiente: los Espíritus encuentran sumamente difícil hacer mención de nombres, y esto es lo que hace que muchas de sus comunicaciones sean tan vagas y tan poco satisfactorias. A veces dudan y no pronuncian la frase que solucionaría la cuestión. Un ejemplo de esto encontramos en un reciente mensaje reproducido en la revista Light.

Página 37 de 132
 

Paginas:
Grupo de Paginas:         

Compartir:




Diccionario: