El mercader de Venecia (William Shakespeare) Libros Clásicos

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Mientras tanto, el tribunal va a enterarse de la carta de Belario.
UN SECRETARIO.- (Leyendo.) «Vuestra gracia habrá de saber que en el momento que recibo
vuestra carta estoy muy enfermo; pero vuestro mensajero se ha encontrado en mi casa con un
joven doctor de Roma, cuyo nombre es Baltasar, que había venido a hacerme una visita
amistosa. Le he expuesto el objeto del proceso entre Antonio, el mercader y el judío. Hemos
consultado juntos numerosos autores; posee mi opinión sobre este asunto, mejorada por la
propia ciencia (cuya extensión no sabré alabar bastante), y os la presenta a instancias mías
para responder en mi nombre al requerimiento de vuestra gracia. Os suplico que no
consideréis su extrema juventud como una razón para rehusarle una apreciación respetuosa,
pues no he visto jamás una cabeza más vieja sobre un cuerpo tan joven. Lo encomiendo a
vuestra benévola acogida; la prueba que hagáis con él dirá más altamente de su mérito que
sus palabras.»
DUX.- Conocéis lo que me ha escrito el doctor Belario. Y he aquí, me parece, que llega el
doctor.
(Entra PORCIA, en traje de doctor en leyes.)
Dadme la mano. ¿Venís de parte del viejo Belario?
PORCIA.- Sí, señor.
DUX.- Sed bien venido. Ocupad vuestro sitio. ¿Estáis enterado del proceso que está
actualmente pendiente ante el tribunal?
PORCIA.- Estoy por completo al corriente de la causa. ¿Cuál es aquí el mercader y cuál el judío?
DUX.- Antonio, y tú, viejo Shylock, avanzad los dos.
PORCIA.- ¿Vuestro nombre es Shylock?
SHYLOCK.- Shylock es mi nombre.
PORCIA.- La demanda que hacéis es de naturaleza extraña, y, sin embargo, de tal manera legal,
que la ley veneciana no puede impediros proseguirla. (A ANTONIO.) Caéis bajo su acción, ¿no
es verdad?
ANTONIO.- Sí, es lo que dice.

PORCIA.- ¿Reconocéis este pagaré?
ANTONIO.- Sí.
PORCIA.- Entonces el judío debe mostrarse misericordioso.
SHYLOCK.- ¿Por efecto de qué obligación, queréis decirme?
PORCIA.- La propiedad de la clemencia es que no sea forzada; cae como la dulce lluvia del cielo
sobre el llano que está por debajo de ella; es dos veces bendita: bendice al que la concede y al
que la recibe. Es lo que hay de más poderoso en lo que es todopoderoso; sienta mejor que la

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