Tom Sawyer Detective (Mark Twain) Libros Clásicos

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Cuando el público dejó de reírse, Tom levantó la vista hacia el juez y le dijo:
-Honorable juez; en esta sala hay un ladrón. -¿Un ladrón?
-Sí, señor. Y lleva encima diamantes por doce mil dólares.
El revuelo que se armó en la sala! Todo el mundo comenzó a gritar:
-¿Quién es? ¡Que lo señale!
El juez le ordenó:
Señálalo, muchacho. Y usted, sheriff, lo arrestará. ¿Quién es?
-Este "difunto" que está aquí presente: Júpiter Dunlap.
Una tormenta de asombro y curiosidad estalló en todo el recinto. Pero Júpiter -que estaba ya atónito desde mucho antes- se quedó petrificado. Casi en un grito exclamó:
-¡Mentiras, honorable juez, no es justo! Bastante mala es mi situación sin necesidad de agregarle más cosas. Soy culpable de otros delitos; Brace me obligó a cometerlos y me convenció, diciéndome que algún -día sería rico. Los cometí y lo lamento. Ojalá no lo hubiera hecho! Pero no robé esos diamantes y no los tengo encima. ¡Que me caiga muerto aquí mismo si miento! El sheriff puede revisarme para comprobarlo.
Tom agregó:
-Honorable juez; no fui justo en llamarlo ladrón y estoy dispuesto a retirar ese título. Júpiter Dunlap robó los diamantes... sin saberlo. Se los robó a su hermano Jake cuando lo encontró muerto, después que Jake se los robó a los otros ladrones. Pero Júpiter lo ignoraba y se ha estado paseando durante un mes con los diamantes. Sí señor; llevaba encima doce mil dólares en diamantes. Era rico y estuvo viviendo como un pobre. Sí, honorable juez, y todavía los lleva encima.
El juez ordenó:
Sherif f, registre a ese hombre.
El sheriff procedió a cumplir la orden revisándolo desde la cabeza hasta los pies y además todas las cosas que llevaba puestas: sombrero, medias, botas, todo, hasta le revisó las costuras. Tom permaneció inmóvil, en busca de otro efecto. Por último el sheriff se dio por vencido. La multitud se sintió decepcionada y Júpiter exclamó:
-¿Qué os dije?
El juez intervino:

-Me parece que te has equivocado esta vez, muchacho.
Tom se quedó en pose, fingiendo estar pensando con toda su alma y rascándose la cabeza. De golpe se quedó con la vista fija en el vacío y dijo;

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