Fouché (Stefan Zweig) (Stefan Zweig) Libros Clásicos

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En el tercer párrafo de esta instrucción se convierte la confesión revolucionaria en un manifiesto comunista desnudo y franco (el primero explícito de 1793): "Todo el que posea más de lo indispensable ha de contribuir con una cuota igual al exceso a los grandes requerimientos de la patria. De modo que habéis de averiguar, de manera generosa y verdaderamente revolucionaria, cuánto tiene que desembolsar cada uno para la causa pública. No se trata aquí de la averiguación matemática, ni tampoco del método vacilante que en otros casos se emplea en la repartición de contribuciones; esta medida especial tiene que llevar el carácter de las circunstancias. Obrad, pues, generosamente, y con audacia: quitadle a cada ciudadano lo que no necesite, pues lo superfluo es una violación patente de los derechos del pueblo. Todo lo que tiene un individuo más allá de sus necesidades no lo puede utilizar de otra manera sino abusando de ello. No dejadle, pues, sino lo estrictamente necesario; el resto pertenece íntegro durante la guerra, a la República y a sus ejércitos".
Expresamente acentúa Fouché en este manifiesto que no hay que darse por satisfecho sólo con el dinero. "Todos los objetos -continúa- que se poseen en exceso y que puedan ser útiles a los defensores del país, los pide ahora la patria. Así, hay gente que tiene increíble abundancia en telas de hilo y camisas, en pañuelos y zapatos. Todas estas cosas tienen que ser objeto de la requisa revolucionaria". Igualmente pide la entrega del oro y de la plata, de los "métaux vils et corrupteurs", que desprecia el verdadero republicano, al tesoro nacional, para que allí "les sea acuñada la efigie de la República, y purificados por el fuego sirvan solamente a la Comunidad. No necesitamos sino acero y hierro, y la República triunfará". El llamamiento termina con una tremenda apelación a la violencia: "Administraremos con todo rigor la autoridad que nos ha sido encomendada, consideraremos y castigaremos como actos malvados todo lo que, bajo otra circunstancia, se llame descuido, debilidad y lentitud. Pasó la época de las decisiones tibias y de las consideraciones. ¡Ayudadnos a dar los golpes implacables o estos golpes caerán sobre vosotros mismos! ¡La libertad o la muerte! Podéis elegir".
La teoría de este documento nos da ya una idea de cómo será el procónsul Joseph Fouché en el desempeña de sus funciones. En el departamento de la "Loire inférieure", en Nantes, Nevers y Moulins, se atreve a la lucha contra las potencias más fuertes de Francia, ante las cuales se habían retraído prudentemente el mismo Robespierre y Danton: contra la propiedad privada y contra la Iglesia.

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