Coplas a la muerte de su padre (Jorge Manrique) Libros Clásicos

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con su dueño
por eso non nos engañen, pue
se va la vida apriesa com
sueño
E los deleites de ac
son, en que nos deleitamos, temporales
e los tormentos de allá
que por ellos esperamos, eternales

12.- Los placeres e duIzores desta vida trabajada que tenemos, non son sino corredores, e la muerte, la celada en que caemos. Non mirando a nuestro daño, corremos a rienda suelta sin parar ; desque vemos el engaño e queremos dar la vuelta no hay lugar.
13.- Si fuese en nuestro poder hacer la cara hermosa corporal, como podemos hacer el alma tan gloriosa, angelical, ¡qué diligencia tan viva toviéramos toda hora e tan presta, en componer la cativa, dejándonos la señora descompuesta!
14.- Esos reyes poderosos que vemos por escripturas ya pasadas, con casos tristes, llorosos, fueron sus buenas venturas trastornadas ; así que no hay cosa fuerte, que a papas y emperadores e perlados, así los trata la muerte como a pobres pastores de ganados.
15.- Dejemos a los troyanos
que sus males non los vimos, n
sus glorias
dejemos a los romanos, aunqu
oímos e leímo
sus hestorias
non curemos de sabe
lo de aquel siglo pasado qu
fué dello
vengamos a lo de ayer, qu
también es olvidado com
aquello

16.- ¿Qué se hizo el rey don Joan? Lo
Infantes de Aragón
¿qué se hicieron
¿Qué fué de tanto galán
qué de tanta invinció
que trujeron
¿Fueron sino devaneos
¿Qué fueron sino verduras

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