Coplas a la muerte de su padre (Jorge Manrique) Libros Clásicos

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de las eras
las justas e los torneos
paramentos, bordadura
e cimeras

17.- ¿Qué se hicieron las damas, su
tocados e vestidos
sus olores
¿Qué se hicieron las llamas d
los fuegos encendidos
de amadores
¿Qué se hizo aquel trovar
las músicas acordada
que tañían
¿Qué se hizo aquel danzar, aquella
ropas chapadas qu
traían

18.- Pues el otro, su heredero, don Enrique, ¡qué poderes alcanzaba! ¡Cuán blando, cuán halaguero el mundo en sus placeres se le daba! Mas verás cuán enemigo cuán contrario, cuán cruel se le mostró habiéndole sido amigo, ¡cuán poco duró con él lo que le dio!
19.- Las dádivas desmedidas, lo
edificios reales lleno
de oro
las vajillas tan fabridas
los enriques e reale
del tesoro
los jaeces, los caballos d
sus gentes e atavíos ta
sobrados, ¿dónd
iremos a buscallos? ¿Qu
fueron sino rocío
de los prados

20.- Pues su hermano el inocent
que en su vida suceso
le ficieron
¡qué Corte tan excellente tuv
e cuánto gran seño
le siguieron
Mas, como fuese mortal, metiól
la muerte lueg
en su fragua
¡Oh juicio divinal
cuando más ardía el fuego, echast
agua

21.- Pues aquel gran Condestable maestr
que conoscimo
tan privado
non cumple que dél se hable, ma
sólo cómo lo vimos degollado
Sus infinitos tesoros
sus villas e sus lugares
su mandar
¿qué le fueron sino lloros
¿qué fueron sino pesare
al dejar

22.- E los otros dos hermanos, maestros tan prosperados como reyes, que a los grandes e medianos, trujieron tan sojuzgados a sus leyes; aquella prosperidad que en tan alto fue subida y ensalzada ¿qué fue sino claridad que cuando más encendida fue amatada?

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