Las Indias Negras (Julio Verne) Libros Clásicos

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El agua estaba localizada en algunas depresiones formando vastos estanques, o lagos
mayores que el lago Katrine, situado precisamente encima. Sin duda estos lagos no tenían
el movimiento de las aguas, las corrientes, la resaca, no reflejaban el perfil de algún
castillo gótico; ni el abedul, ni la encina se inclinaban sobre sus ondas, ni las montañas
pintaban grandes sombras sobre su superficie, ni los vapores los surcaban, ni se reflejaba
ninguna luz en su espejo, ni el sol impregnaba sus olas con sus brillantes rayos, ni la luna
se elevaba nunca sobre su horizonte. Y sin embargo, estos lagos profundos, cuya tersura
no arrugaba la brisa, no habrían dejado de tener encantos a la luz de un astro eléctrico, y
reunidos por una serie de canales que completaban la geografía de esta extraña región.
Aunque era impropio para los productos vegetales, aquel subsuelo, habría podido servir
de morada a toda una población. ¿Y quién sabe si en aquella atmósfera de temperatura
constante, en el fondo de aquellas minas de Aberfoyle, lo mismo que en las de Newcastle,
de Alloa o de Cardiff, quién sabe si agotados sus depósitos, llegará un día en que la clase
pobre del Reino Unido busque allí un refugio?

CAPÍTULO X

LA IDA Y LA VUELTA

Al oír la voz de Harry, Jacobo Starr, Margarita y Simon Ford entraron por el agujero
que ponía en comunicación la antigua mina con la nueva; y se encontraron en el principio
de una ancha galería.
Hubiérase podido creer que estaba hecha por la mano del hombre que el pico y la pala
la habían excavado para la explotación de un nuevo depósito. Los exploradores podían
muy bien preguntarse si por una singular casualidad habían sido trasladados a alguna
antigua mina que no habían llegado a conocer los mineros más viejos del condado.
¡No! Las capas geológicas habían conservado el espacio de esta galería en la época en
que se depositaban los terrenos secundarios. Ta vez le había ocupado y recorrido algún
torrente, cuando las aguas superiores se mezclaban, con los vegetales sumergidos; pero
ahora estaba tan seca como si hubiese sido formada, algunos miles de pies más abajo, en
la profundidad de las rocas graníticas. Al mismo tiempo el aire circulaba en ella con

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