La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades (Anónimo) Libros Clásicos

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agua."
Aun apenas lo había acabado de decir cuando se abalanza el
pobre ciego como cabrón, y de toda su fuerza arremete, tomando
un paso atrás de la corrida para hacer mayor salto, y da con la
cabeza en el poste, que sonó tan recio como si diera con una
gran calabaza, y cayó luego para atrás, medio muerto y hendida
la cabeza.
"¿Cómo, y olistes la longaniza y no el poste? !Ole! !Ole! -
le dije yo.
Y dejéle en poder de mucha gente que lo había ido a
socorrer, y tomé la puerta de la villa en los pies de un trote,
y antes que la noche viniese di conmigo en Torrijos. No supe más
lo que Dios del hizo, ni curé de lo saber.



Tratado Segundo
Cómo Lázaro se asentó con un clérigo, y de las cosas que con él
pasó


Otro día, no pareciéndome estar allí seguro, fuime a un
lugar que llaman Maqueda, adonde me toparon mis pecados con un
clérigo que, llegando a pedir limosna, me preguntó si sabia
ayudar a misa. Yo dije que sí, como era verdad; que, aunque
maltratado, mil cosas buenas me mostró el pecador del ciego, y
una dellas fue ésta. Finalmente, el clérigo me recibió por suyo.
Escapé del trueno y di en el relámpago, porque era el
ciego para con éste un Alejandro Magno, con ser la mesma
avaricia, como he contado. No digo más sino que toda la laceria
del mundo estaba encerrada en éste. No sé si de su cosecha era,
o lo había anexado con el hábito de clerecia.
Él tenía un arcaz viejo y cerrado con su llave, la cual

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