Julio César (William Shakespeare) Libros Clásicos

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Si perdemos la batalla, con seguridad que es ésta la última vez, que conversemos juntos. En tal caso, ¿qué determinación tomaríais?
BRUTO. - Obraré según la norma de aquella filosofía en nombre de la cual censuré a Catón por haberse dado la muerte. Ignoro el porqué, pero considero cobarde y vil apresurar el curso de la vida por temor a lo que pueda sobrevenir. Me armaré de paciencia para esperar la intervención de los supremos poderes que nos gobiernan aquí abajo.
CASIO. - Entonces, si perdemos en la batalla, ¿os contentaréis a ser llevado en triunfo a través de las calles de Roma?
BRUTO. - ¡No, Casio, no; ni creas tú, noble romano que Bruto se dejará llevar cautivo a Roma! ¡Es un alma demasiado grande! Pero este mismo día debe consumar la obra comenzada en los idus de marzo, e ignoro sí hemos de volvernos a ver. Por lo tanto, démonos un eterno adiós. ¡Por siempre y para siempre, adiós Casio!... Si volvemos a vernos, en fin, sonreiremos de gozo. Si no, ha estado bien esta despedida.
CASIO. - ¡Por siempre y para siempre adiós, Bruto! Si volvemos a vernos, sonreiremos en verdad. Si no, ciertamente, ha sido oportuna esta despedida. .
BRUTO - ¡Pues bien: avancemos entonces! ¡Oh! Si uno pudiera saber con anticipación el fin del asunto de este día! ¡Pero basta saber que tendrán término, y entonces conoceremos el resultado! ¡Ea! jVeníd! ¡Marchemos! (Salen.)
SCENA SECUNDA
El mismo lugar. - El campo de batalla
Fragor de combate. Entran BRUTO y MESALA
BRUTO. -¡Galopa, galopa, Mesala; galopa y lleva estas órdenes a las legiones del otro flanco! (Fragor estrepitoso.) ¡Que ataquen inmediatamente, pues percibo tibieza en el ala de Octavio y un empuje repentino los arrollará! ¡A galope, a galope, Mesala! ¡Que avancen todos! (Salen.)
SCENA TERTIA
El mismo lugar. - Otra parte del campo
Fragores. Entran CASIO y TITINIO
CASIO. -¡Oh, mirad, Titinio! ¡Mirad! ¡Huyen los miserables! ¡Yo mismo me he vuelto adversario de mis propias tropas! ¡Este portaestandarte que aquí ves había vuelto la.espalda! ¡Maté al cobarde y arranqué el águila de sus manos!
TITINIO. - ¡Oh Casio! ¡Bruto dio la señal demasiado pronto, y alcanzando alguna ventaja sobre Octavio, cargó con excesiva precipitación! ¡Sus soldados se han dado al botín, en tanto nosotros nos hallamos envueltos por Antonio! (Entra PÍNDARO.

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