Mucho ruido y pocas nueces (William Shakespeare) Libros Clásicos

Página 22 de 57

-¡Oh! ¿Cuando después de haberle escrito y al repasar la carta notó que se encontraban los nombres de Benedicto y Beatriz?
CLAUDIO.-Eso.
LEONATO.-¡Oh! Rompió la carta en mil pedacitos, reprochándose el haber cometido la ligereza de escribir a un hombre que sabía había de burlarse de ella. «Le mido -exclamaba- por mi propio carácter, pues yo me burlaría de él si me escribiese. Sí, aunque le amo, me burlaría.»
CLAUDIO.-Luego cae de rodillas, llora, suspira, se golpea el pecho, se mesa los cabellos, reza, maldice. «¡Oh caro Benedicto! Dios me dé paciencia.»
LEONATO.-Eso es lo que hace; así lo cuenta mi hija. Y a tales desvaríos llega que mi hija teme a veces que Beatriz atente contra sí propia. Es la pura verdad.
DON PEDRO.-Sería conveniente que Benedicto lo supiera por otro conducto, si ella no quiere confesárselo.
CLAUDIO.-¿A qué fin? No haría sino tomarlo a diversión y atormentar más a la pobre dama.
DON PEDRO.-Si así obrara, fuera un acto caritativo ahorcarle. Se trata de una dama encantadora y gentil; de virtud inmaculada, al abrigo de toda sospecha.
CLAUDIO.-Aparte de que es en extremo prudentísima.
DON PEDRO.-En todo, salvo en amar a Benedicto.
LEONATO.-¡Oh señor! Cuando la prudencia y la pasión luchan en un cuerpo tan frágil, hay diez probabilidades contra una de que la pasión salga victoriosa. Yo lo lamento por ella, y no me faltan justas razones, pues soy su tío y tutor.
DON PEDRO.-¡Que no fuese yo el objeto de su preferencia! Habría dado de lado toda clase de miramientos y hecho mi cara mitad. Por favor, contádselo a Benedicto y sepamos lo que dice.
LEONATO.-¿Creéis que sería prudente?
CLAUDIO.-Hero tiene por seguro que fallecerá, pues dice que morirá si él no la ama, y morirá antes de declararle su amor, y morirá también si él la corteja antes que ceder un ápice de su acostumbrado espíritu de contradicción.
DON PEDRO.-Y hace bien. Si le manifestase la ternura de su afecto, sería probable que la desdeñara, pues el individuo -como todos sabéis- es de condición desdeñosa.
CLAUDIO.-Pero es un apuesto caballero.
DON PEDRO.-En efecto, posee un feliz exterior.
CLAUDIO.-Y en Dios y en mi alma, muy discreto.
DON PEDRO.-A la verdad, muestra a veces ciertos destellos que se parecen al ingenio.
LEONATO.-Y le tengo por valiente.

Página 22 de 57
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: