El Rey Lear (William Shakespeare) Libros Clásicos

Página 42 de 75



EDGAR
¡Fuera! Me persigue el Maligno.
El viento helado sopla entre el espino.
¡Huuum! Acuéstate, que tienes frío.

LEAR
¿Les has dado todo a tus dos hijas?
¿A esto has llegado?
EDGAR
Dadle algo al pobre Tom. El Maligno le ha llevado por fuego y por llama, por vado y remolino, por
ciénaga y pantano. Le ha puesto cuchillos debajo de la almohada, sogas en la galería y veneno al lado
de la sopa. Le ha vuelto soberbio de hacerle trotar en caballo bayo sobre puentes de cuatro pulgadas
persiguiendo a su sombra cual si fuera una traidora. ¡Los dioses te lo pagarán! Tom tiene frío. Titi, titi,
titi. ¡Y te bendecirán contra los torbellinos, el mal de los astros y las pestes! Limosna para el pobre
Tom, víctima del Maligno. A ver si lo pillo aquí, y aquí, y aquí.

Sigue la tormenta.

LEAR
¿A eso le han llevado sus hijas? ––
¿No pudiste guardar nada? ¿Se lo diste todo?
BUFÓN
No: se guardó una manta, que, si no, nos daría vergüenza.
LEAR
¡Caigan sobre sus hijas todas las plagas del cielo
que penden funestas sobre las culpas de los hombres!
KENT
Señor, no tiene hijas.
LEAR
¡Así te maten, traidor! Sólo unas hijas malvadas
podían degradar tanto su naturaleza.
¿Es costumbre que a los padres rechazados
les dé tan poca lástima su carne?
¡Un castigo justo! Su carne fue la que engendró
a estos pelícanos de hijas .
EDGAR
Fue Pelicón al Mont Pelicón...
¡Aú, aú, du ––dú!
BUFÓN
Esta noche helada nos va a volver a todos locos a idiotas.
EDGAR
Guárdate del Maligno, obedece a tus padres, honra tu palabra, no jures, no peques con esposa ajena, no
vistas con ostentación. Tom time frío.
LEAR
¿Tú qué has sido?

EDGAR
Un galán, soberbio de corazón y de ánimo. Me rizaba el pelo, llevaba guantes en el sombrero, satisfacía
el placer de mi amada y con ella realizaba el acto de las sombras; mis palabras eran juramentos a los

Página 42 de 75
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: