Samba

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11.Honores y Premios

puntos

Cada tres rojo* 100
Los seis treses rojos* 1.000
Por terminar el juego (irse) 200
Canasta limpia (siete cartas iguales sin comodín) 500**
Canasta sucia (con 1 ó 2 comodines) 300**
Samba 1.500
Canasta de canastas (siete canastas) 2.000***
Canastrón (5 canastas) 500***
Canasta de comodines 2.000****
Por abatir con canasta oculta:
  • de mano, sin apoyarse en las cartas expuestas por el compañero
1.000*****
  • de mano, apoyándose en las cartas expuestas por el compañero
500*****
  • en el curso del juego, sin apoyarse en las cartas expuestas por el compañero
500*****
  • en el curso del juego, apoyándose en las cartas expuestas por el compañero
200*****
* Sólo si la pareja ha formado dos combinaciones válidas de siete cartas; si no ha formado estas combinaciones, la puntuación es negativa (penalización).
** Más el valor de las cartas que las forman.
*** Más el valor propio de cada canasta y de las cartas que las forman.
**** Más el valor de los comodines que la forman.
***** Más el valor propio de la canasta y de todas las cartas.

12.Penalizaciones
No todas las circunstancias son positivas en el juego de la samba, ya que se han establecido diversas penalizaciones. Algunas de éstas castigan los comportamientos incorrectos, mientras que otras castigan el juego excesivamente especulativo, como puede ser el jugar con las cartas ocultas para lograr premios mayores por abatir, por ejemplo. Así, mientras todos los puntos que valen las cartas expuestas sobre la mesa tienen una valoración positiva, todas las cartas que tiene un jugador ocultas en su mano en el momento en que un jugador liga todas sus cartas y termina son puntos negativos.

Además de esta penalización, tan común en los juegos de ligar cartas, existen otras penalizaciones propias de este juego.

Puntos (negativos)
  • por cada tres rojo que se tenga en la mano al terminar un juego: 500 puntos;
  • por cada tres rojo que se tenga expuesto sin completar dos jugadas de canasta o samba al terminar un juego: 100 puntos;
  • por emplear tres comodines en una canasta: 100 puntos;
  • por tomar cartas de la baceta fuera de turno: 100 puntos;
  • por tomar el pozo fuera de turno: 100 puntos;
  • por exponer cartas en el turno de otro jugador: 100 puntos;
  • por intentar terminar después de haber negado el permiso el compañero: 100 puntos;
  • por pedir permiso para terminar un juego y no poder: 100 puntos.
Todas estas penalizaciones se anotan negativamente en la columna de la pareja que incurre en ellas, y se resta de la puntuación que tenga. En caso de tener menor número de puntos positivos que negativos, la puntuación acumulada será negativa. En ningún caso las penalizaciones de una pareja son puntos para la pareja contraria.

Cartas penalizadas. Si un jugador muestra alguna de sus cartas, bien porque se descarte de más de una carta, bien por querer abrirse y no poder (al no alcanzar la puntuación mínima) o por cualquier otra circunstancia (que se le caigan las cartas sobre la mesa, por ejemplo), las cartas expuestas quedarán penalizadas y deberán dejarse en la mesa a la vista de todos los jugadores. Estas cartas podrán servir para hacer combinaciones que se expondrán sobre la mesa y cuyo valor en puntos cobrará la pareja que los tenga, pero no podrá volverlas a colocar junto a las otras cartas de la mano. Puede decirse que, al ligarlas, dejan de estar penalizadas.

Cuando un jugador tiene cartas penalizadas debe usarlas para el descarte al final del turno, mientras no formen parte de ninguna combinación.

Si un jugador se descarta de más de una carta, el jugador siguiente tiene derecho a elegir la carta que más le convenga, quedando las demás cartas penalizadas.

Otras irregularidades del juego. Si un jugador toma del mazo carta fuera de su turno, deberá volver a colocarla en su sitio, excepto en el caso de que el jugador que toma la carta del mazo sea el siguiente al que está jugando, dándose la toma de carta como válida (por lo que no podrá tomar el pozo, sea cual sea la carta que eche el jugador que tiene el turno) y debiendo hacer el descarte el que estaba jugando.

Si en la salida, antes de hacer el descarte el jugador, se le advierte de que el valor de las cartas es insuficiente, puede rectificar añadiendo más cartas o haciendo nuevas combinaciones con ellas. En caso de no poder cumplir las condiciones de la salida, las cartas quedarán penalizadas sobre la mesa y deberá utilizarlas para los descartes.

13.El Pozo
Como en la canasta, el pozo reviste gran importancia en la samba, ya que, a diferencia de lo que se hace en otros juegos basados en ligar cartas y descartar, en éste no se toma simplemente la carta superior del pozo cuando interesa, sino que al tomar ésta hay que tomar el resto de cartas que forman el pozo, circunstancia que puede deparar agradables sorpresas -al poderse formar varias combinaciones de cartas, lo cual permite acrecentar el número de cartas expuestas y por tanto el de puntos positivos-, especialmente cuando la captura del pozo ha sido muy disputada. Para poder tomar el pozo deben cumplirse una serie de requisitos especiales.

Se llama pozo al montón de cartas que se forma, usualmente junto al mazo, con los sucesivos descartes de los jugadores al terminar cada uno de sus turnos de juego.

Después del reparto inicial, la carta superior del mazo se descubre y se coloca junto a éste para iniciar el pozo. Si esta carta fuera un comodín o un tres (rojo o negro), se levantaría otra carta del mazo para cubrirla. Esto debería repetirse tantas veces como fuera necesario, hasta que la carta superior del pozo fuera una carta natural.

A lo largo del juego, sólo puede verse la carta superior del pozo. �ste nunca puede examinarse y sólo puede tocarse para tomarlo o componerlo, o sea, para colocar las cartas de modo que queden bien apiladas y sólo pueda verse la superior.

Cómo tomar el pozo. Para poder tomar el pozo es necesario poder combinar su carta superior inmediatamente. Esta combinación debe ser de cartas del mismo índice (inicio de canasta) y no puede ser de cartas consecutivas (escalera o inicio de samba); estará formada por las cartas que se tenían en la mano y la carta superior del pozo, y quedará expuesta en la jugada en la que se toma el pozo.

Cuando se toma el pozo por primera vez en el curso de un juego parcial, es necesario tener, por lo menos, dos cartas iguales a la superior del pozo. Es decir, la primera vez que se toma el pozo no puede hacerse con una carta natural y un comodín. Esta condición no rige después de la primera toma del pozo a lo largo del juego parcial, excepto si el pozo está premiado.

Para tomar el pozo también es necesario que uno de los dos miembros de la pareja haya salido, aunque estas dos jugadas -tomar el pozo y salir- pueden ser simultáneas y realizarse con las mismas cartas, incluyéndose la superior del pozo en la valoración de las cartas expuestas que se precisan para la salida.

Después de la primera toma, el pozo se puede tomar en cualquier turno si su carta superior es igual a alguna canasta o combinación de las que tienen los jugadores de la pareja del turno de juego.

Aunque no puede tomarse el pozo con otras dos cartas que formen escalera con la superior del pozo, sí puede tomarse si esta carta liga con una escalera ya expuesta, igual que con una combinación inicial de canasta. Es decir, no puede tomarse para formar las tres primeras cartas de la escalera, pero sí para completarla una vez se ha expuesto el inicio de la escalera. Hay que tener en cuenta que el turno se inicia con la toma de cartas, por lo que no puede exponerse primero la escalera, aunque sea de tres o más cartas, y luego tomar el pozo ya que la carta superior liga con la escalera.

Nunca se puede tomar el pozo con dos comodines.

Pozo Premiado. Se llama pozo premiado al que contiene algún tres rojo o algún comodín. La primera circunstancia sólo puede darse tras el reparto inicial, cuando la carta que se vuelve del mazo para iniciar el pozo es un tres rojo. Esta primera carta también puede ser un comodín, pero, a diferencia de los treses rojos, que no pueden ser jugados, sí se pueden colocar comodines en el pozo.

Las cartas se colocan en el pozo siempre en un mismo sentido, para que la superior cubra y oculte a las que están bajo ella. Esto es también válido para los posibles treses rojos o comodines que puedan haber quedado en el fondo del pozo al iniciarlo. Pero, si en el transcurso del juego, se coloca un comodín en el pozo, se pondrá cruzado, de modo que siga sobresaliendo cuando sea cubierto por las siguientes cartas.

El objeto de echar un comodín al pozo es impedir que el siguiente jugador pueda tomarlo. En este sentido, el comodín actúa como una carta tapón.

Al poner un comodín en el pozo, además de taponarlo para el siguiente jugador, se premia. Un pozo premiado sólo puede tomarse si se tienen dos cartas iguales (sin comodín) a la superior. Es decir, ha de cumplirse la misma condición que la primera vez que se toma.

Un pozo premiado deja de estar taponado una vez se ha cubierto el comodín, pero no deja de estar premiado, por lo que la condición de necesitar dos cartas iguales a la superior para tomarlo no caduca.

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