Macbeth (William Shakespeare) Libros Clásicos

Página 40 de 55


MALCOLM
Quizá donde nace mi recelo.
¿Por qué sin despedirte, de improviso,
dejaste esposa a hijos, valiosos alicientes,
fuertes nudos de amor? Te lo ruego,
que no te deshonren mis sospechas:
es por mi seguridad. Tal vez seas muy leal,
piense yo lo que piense.
MACDUFF
¡Desángrate, pobre patria! Gran tiranía,
pon sólidos cimientos: la bondad no se atreve
a contenerte. Cíñete tu agravio:
lo confirmó tu derecho. Adiós, señor.
Yo no sería el canalla que pensáis
por todo el territorio del tirano
con el Oriente y sus riquezas.
MALCOLM
No te ofendas. No hablo así
porque sienta total desconfianza.
Creo que nuestra patria se hunde bajo el yugo,
sangra, llora, y que cada día se añade
a sus heridas otra cuchillada. También creo
que por mi causa se alzarían muchas manos
y aquí el rey inglés me ha ofrecido generoso
varios miles. Y, sin embargo, cuando pise
la cabeza del tirano o la clave
en la punta de mi espada, la pobre Escocia
sufrirá males peores, más padecimientos
y de más maneras que nunca
con el que le suceda.
MACDUFF
¿Quién será?
MALCOLM
Me refiero a mí mismo, en quien está
tan injertado todo género de vicios
que, cuando se destapen, el negro Macbeth
parecerá más blanco que la nieve
y el pobre país le tendrá por un cordero,
comparado con mis vicios infinitos.
MACDUFF
De las legiones del horrible infierno
jamás saldrá un diablo más maldito
en sus maldades que Macbeth.
MALCOLM
Es cierto que es sanguinario, lascivo,
codicioso, pérfido, falsario, violento,
malicioso, con tintes de todo pecado
que tenga nombre. Pero mi lujuria
no tiene fondo, ninguno. Vuestras esposas,
hijas, madres y doncellas no podrían
llenar mi pozo, y mi pasión derribaría
cualquier barrera de pudor que se opusiera
a mi deseo. Antes que uno así,

Página 40 de 55
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: