Las Mujercitas se casan (Louisa May Alcott) Libros Clásicos

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Es un buen ejercicio para mí, y junto con mi libro -de bosquejos les dará una idea mejor de mi viaje que todos estos garabateos.
Adieu, los abrazo a todos tiernamente.
Votre Amie.
Heidelberg
Mi querida mamá:
Como tengo una hora tranquila antes de salir para Berra trataré de relatarte todo lo que ha sucedido, porque algunas de las cosas son muy importantes, como podrás juzgar por ti misma.
El viaje por el Rin fue perfecto, y no hice otra cosa que sentarme a disfrutarlo todo lo que podía. Consíganse las viejas guías de papá y léanlo allí todo porque yo no tengo palabras bastante bellas para describirlo. Lo pasamos muy bien en Coblenza, porque algunos estudiantes procedentes de Bonn con quienes Fred se hizo amigo en el barco nos dieron una serenata. La noche era de luna, y a eso de la una de la mañana Flo y yo nos despertamos con música deliciosa que se ola bajo nuestras ventanas. Nos levantamos volando y nos escondimos tras las cortinas, pero mirando a hurtadillas vimos a Fred y a los estudiantes aquéllos cantando a toda voz allí abajo. Fue la cosa más romántica que en mi vida he visto, con el río, el puente, los barcos, la gran fortaleza allá enfrente y la luz de la luna bañando todo al son de una música como para enternecer el corazón más duro.
Cuando terminaron les tiramos flores y los vimos peleando por recogerlas, echando besos con las manos a las invisibles damas, yéndose luego, riendo alegremente... me imagino que a fumar y a beber cerveza... A la mañana siguiente Fred me mostró, toda arrugada, una de las flores que traía en el bolsillo del chaleco y se puso muy sentimental. Yo me reí y le dije que esa flor no la había tirado yo, sino Florencia, lo cual lo puso furioso, e inmediatamente arrojó la flor por la ventana y volvió a la razón. Me parece que este chico me va a dar mucho que hacer, según todos los síntomas actuales.
Fred perdió dinero en el casino de Baden-Baden, por lo cual le di un buen café. Cuando Frank no está con él, este muchacho necesita quien lo cuide. Kate dijo una vez que esperaba se casase pronto. y estoy de acuerdo con ella en que eso le convendría. En cuanto a Frankfort fue delicioso porque vi la casa de Goethe, la estatua de Schiller y la famosa "Ariadne" de Kannecker.

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