El abanico de Lady Windermere (Oscar Wilde) Libros Clásicos

Página 32 de 65

Windermere tiene esa cosa tan poco corriente que
se llama sentido común.
GRAHAM.- Y que Windermere sabe que nada se
parece tanto a la inocencia como la prudencia.
DUMBY.- ¡Sí; el querido Windermere se está volviendo
casi moderno! ¡Quién lo hubiera creído! (Saludan
a LADY WINDERMERE, y salen.)
59

OSCAR WILDE
LADY JEDBURGH.-¡Buenas noches, lady
Windermere! ¡Qué mujer tan seductora esa mistress
Erlynne! El jueves vendrá a comer a casa. ¿Quiere
usted venir también? Espero al obispo y a lady
Merton.
LADY WINDERMERE.- Lo siento mucho, lady
Jedburgh; pero estoy comprometida.
LADY JEDBURGH.- Yo también lo siento. ¡Otro
día será! ¡Vamos, querido!
(Salen LADY JEDBURGH y MÍSTER GRAHAM.
Entran MISTRESS ERLYNNE y LORD
WINDERMERE.)
MISTRESS ERLYNNE.- ¡Ha sido una fiesta
deliciosa! Me ha recordado tiempos pasados. (Se
sienta en el sofá.) Y he visto que sigue habiendo en
sociedad tantos tontos como antes. ¡Qué agradable
ver que nada ha cambiado! Excepto Margarita. Se ha
puesto preciosa. La última vez que la vi, hace veinte
años, era un esperpento vestido de franela; un
verdadero esperpento, se lo aseguro a usted...
Bueno; ¿no sabe usted que es muy posible que
llegue a ser cuñada de la duquesa?
60

EL ABANICO DE LADY WINDERMERE
LORD WINDERMEPE.- (Sentándose a la izquierda
de ella.) ¡ Cómo! ¿Pero?...
(Salen GRAHAM y el resto de los invitados. LADY
WINDERMERE observa con una mirada de
sarcasmo y de tristeza a MISTRESS ERLYNNE y
su marido. Ninguno de los dos se ha dado cuenta de la
presencia de ella.)
MISTRESS ERLYNNE.- ¡Naturalmente! Mañana,
a mediodía, vendrá a casa. Él quería hacer su
declaración esta noche. Y, en realidad, no ha hecho
otra cosa. Usted sabe lo que el pobre Augusto se
repite. ¡Una pésima costumbre! Pero yo le he dicho
que hasta mañana no podré contestarle. Claro que le
diré que sí. Y me atrevo a asegurar que seré una

Página 32 de 65
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: