A secreto agravio, secreta venganza (Pedro Calderón de la Barca) Libros Clásicos

Página 7 de 55

siendo veneno las dos,
y estando juntas, se templan
de suerte, que son entonces
salud más segura y cierta.
Vos estáis tristes, yo alegre:
partamos la diferencia
entre los dos, y templando
el contento y la tristeza,
queden en igual balanza
mi alegría y vuestra pena,
mi gusto y vuestro dolor,
mi ventura y vuestra queja,
porque el pesar o el placer
matar a ninguno pueda.
Yo me he casado en Castilla,
por poder, con la más bella
mujer... (Mas para ser propia
es lo menos la belleza).
Con la más noble, más rica,
más virtuosa y más cuerda
que pudo en el pensamiento
hacer dibujos la idea.
Doña Leonor de Mendoza
es su nombre, y hoy con ella
don Bernardino mi tío
llegará a Aldea Gallega,
donde salgo a recibirla
con tan venturosas muestras
como veis; y un bello barco
tan venturoso la espera,
que juzga por perezosas
hoy del tiempo las ligeras
alas; porque el bien que tarda
no llega bien cuando llega.
Ésta es mi dicha, mayor
por ver cuánto la acrecienta
vuestra venida don Juan.
No os dé temor, no os dé pena
venir pobre; rico soy;
mi casa, amigo, mi mesa,
mis caballos, mis criados,
mi honor, mi vida, mi hacienda,
todo es vuestro. Consolaos
de que la fortuna os deja
un amigo verdadero,
y que no ha tenido fuerza
contra vos quien os quitó
ese valor que os alienta,
esa alma que os anima,
y este brazo que os defienda.
No me respondáis, dejad
las cortesanas finezas,

Página 7 de 55
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: