La aventura del cliente ilustre (Arthur Conan Doyle) Libros Clásicos

Página 3 de 27


¿Quién que haya leído el relato de lo ocurrido en Praga puede tener dudas acerca de la culpabilidad de tal individuo? Se salvó por una cuestión puramente de tecnicismo legal y por el fallecimiento sospechoso de un testigo. Tengo la misma seguridad que si lo hubiese presenciado con mis propios ojos de que él mató a su esposa cuando ocurrió aquel llamado accidente en el Paso de Splugen. También yo estaba enterado de que el barón se había trasladado a Inglaterra, y barruntaba que más pronto o más tarde me proporcionaría tarea. Veamos: ¿qué es lo que ha hecho este barón Gruner?
Me imagino que no se tratará de una exhumación de la vieja tragedia.
-No, es más grave que eso. Es importante que se castigue el crimen ya cometido, pero lo es más el evitarlo. Míster Holmes, es cosa terrible ver cómo se prepara delante de los ojos de uno mismo un acontecimiento espantoso, una situación atroz; darse cuenta clara de cuál será el final y verse del todo impotente para evitarlo.
¿Puede un ser humano verse en situación más angustiosa?
-Quizá no.
-Siendo así, creo que sentirá usted simpatía por el cliente en cuyo interés estoy actuando.
-No supuse que actuaba usted como simple intermediario. ¿Quién es el interesado?
-Míster Holmes, he de rogarle que no insista en esa pregunta. Es de la mayor importancia que yo pueda darle la seguridad de que su ilustre apellido no ha sido traído a colación en el asunto. Prefiere permanecer desconocido, aunque actúe por móviles caballerosos y nobles en el más alto grado. No hará falta que diga que sus honorarios están garantizados y que podrá actuar con absoluta libertad. ¿Verdad que carece de importancia el nombre de su cliente?
-Lo siento
-contestó Holmes
-Estoy acostumbrado a que un extremo de mis casos esté envuelto en misterio, pero el que lo estén los dos extremos resulta demasiado expuesto a confusiones. Lamento, sir James, tener que rehusar a ocuparme del caso.
Nuestro visitante dio muestras de profundo desconcierto. La emoción y la desilusión ensombrecieron su cara ancha y expresiva, y dijo:
-Míster Holmes, es difícil que pueda usted darse cuenta del alcance de esa negativa suya. Me coloca usted en un dilema grave, porque tengo la seguridad completa de que si me fuera posible revelárselo todo, se sentiría usted orgulloso de encargarse del caso; pero me lo impide la promesa que tengo hecha.

Página 3 de 27
 

Paginas:


Compartir:




Diccionario: