Una mujer sin importancia (Oscar Wilde) Libros Clásicos

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MISTRESS ARBUTHNOT.-No tiene que suceder nada.
GERALD.-Le he escrito a Lord Ilhngworth para decirle que se case contigo.
MISTRESS ARBÚTHNOT.-¿Casarse conmigo?
GERALD.-Mamá, lo obligaré a hacerlo. El mal que te ha hecho debe ser reparado. Hay que hacer justicia. La justicia puede ser lenta, mamá, pero al fin llega. Dentro de unos días serás la legítima esposa de Lord Illingworth.
MISTRESS ARBUTHNOT.-Pero, Gerald...
GERALD.-Insistiré hasta que lo haga. Lo obligaré. No se atreverá a negarse.
MISTRESS ARBUTHNOT.-Pero, Gerald, soy yo quien se niega. No quiero casarme con Lord Illingworth.
GERALD.-¿No quieres casarte con él? ¡Mamá!
MISTRESS ARBUTHNOT.-No quiero casarme con él.
GERALD.-Pero no entiendes. Es por ti por lo que quiero que esto se haga, no por mí. Este matrimonio, este matrimonio necesario, este matrimonio que por razones obvias debe llevarse a cabo, no me ayudará a mí, no me dará el nombre que realmente tengo derecho a llevar. Pero seguramente será algo para ti el que tú, mi madre, aunque tarde, seas la esposa del hombre que es mi padre. ¿No significa eso nada?
MISTRESS ARBUTHNOT.-No quiero casarme con él.
GERALD.-Mamá, debes hacerlo.
MISTRESS ARBUTHNOT.-No lo haré. Hablas de una compensación por el mal que me ha hecho. ¿Qué compensación podría encontrar yo? No hay compensación posible. Estoy degradada. Él no. Eso es todo. Es la historia corriente de un hombre y una mujer, como ocurre siempre.Y el final es el final de siempre la mujer sufre; el hombre queda libre.
GERALD.-No sé si será el final de siempre, mamá; espero que no. Pero tu vida, al menos, no terminará así. El hombre dará todas las reparaciones posibles. No es suficiente. Eso no borra el pasado, ya lo sé. Pero al menos marca un futuro mejor, mejor para ti, mamá.
MISTRESS ARBUTHNOT.-Me niego a casarme con Lord Illingworth.
GERALD.-Si viniese él mismo a pedirte que fueras su mujer, le darías una contestación diferente. Recuerda que es mi padre.
MISTRESS ARBÜTHNOT.-Si viniese él mismo, lo cual no hará, mi contestación sería la misma. Recuerda que yo soy tu madre.
GERALD.-Mamá, haces mi intención terriblemente dificil al hablar así, y no puedo entender por qué no quieres ver este asunto desde el punto de vista del derecho, desde el punto de vista lógico. Es para borrar toda la amargura de tu vida, para borrar la sombra que oculta tu nombre, para eso es para lo que debe tener lugar tu matrimonio.

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