Las armas de la hermosura (Pedro Calderón de la Barca) Libros Clásicos

Página 24 de 90

confección medicial que fortalecía la memoria
Viendo el Senado que había [romance]
el siempre absoluto imperio

de las mujeres ganado
1000 tanto en Roma los afectos
que dio causa al enemigo
para olvidarse soberbio,
con nuestro presente ocio,
de su pasado escarmiento,
1005 y que no sólo era el daño,
divertidos en festejos,
estragar de la milicia
el antiguo valor nuestro,
mas también de los haberes
1010 el caudal, por los excesos
de sus galas, de que ellas
usaban tan sin acuerdo tan excesivamente
que, de bizarros, sus trajes
se pasaban a no honestos;
1015 y viendo cuán principal
parte es, en fe del aseo,
para ser imán del alma,
el artificio del cuerpo,
pues la no hermosa con él
1020 disimula sus defectos
y la hermosa con aliño
da a su perfección aumento,
una ley ha publicado
en que manda, lo primero,
1025 que no sean admitidas
a los militares puestos
ni políticos, negadas
a cuanto es valor e ingenio;
que ninguna mujer pueda
1030 del hábito que hoy trae puesto
mudar la forma, inventando
por instantes usos nuevos;
y que, para renovarlos,
haya de ser con precepto
1035 de que sean propias telas, no importadas
sin géneros extranjeros,
oropel del gusto, mucho
brillante y poco provecho,
y éstas sin oro y sin plata;
1040 ni usar tampoco de pelo
que propio no sea, de afeites,
baños, perfumes ni ungüentos;
y que, pues hidalgas son,
no sólo no nos den pechos, impuestos, tributos (de los que
1045 pero ni pechos ni espaldas; quedaban exentos los hidalgos)

Página 24 de 90
 

Paginas:
Grupo de Paginas:       

Compartir:




Diccionario: